FIESTA DE QUINCE

Fernando Pérez

Si yo no fuera cineasta, hubiera sido músico.

Y aunque la música no se me da, creo que es esta expresión artística la que puede trasmitir las más intensas, inefables y plenas emociones.

La primera vez que escuché cantar a Haydée Milanés es un recuerdo que siempre va conmigo porque fue una emoción intensa, inefable, plena. Fue ella la primera cantante en ofrecer un concierto en el cine Chaplin como apoyo a la Muestra de Cine Joven y allí desplegó la tersura de su voz, su musicalidad, su armonía.

Ya en esos momentos estaba dentro de ella, después de muchos años de gestación, la simiente de su trabajo con las canciones de Marta Valdés --que luego germinaría en uno de los discos / conciertos más espléndidos de la actual cancionística cubana.

Juntos hicimos un videoclip a partir de ese concierto y en el proceso de rodaje pude no sólo compartir su infinito talento creador, sino también vislumbrar algo más preciado: la intensidad de su mundo interior.

Es ese ámbito íntimo, personal y pleno de eufonía el que brota como un manantial en la voz de Haydée Milanés convertido en música, en poesía. No es casual entonces que sus quince años como solista coincida con la presentación de su disco “Amor” a dúo con Pablo, fuente e inspiración permanente de lo que será, a no dudarlo, un concierto memorable.

Fernando Pérez

Cineasta