Una contemplación de lo divino

Guille Vilar

¡Bienvenido a nuestra nave! Siéntanse como en su casa porque así me siento yo. Aunque nos encontramos en el templo de la música rock en La Habana, todo tiene que ver porque en esta vida nada pasa por casualidad. Si de alguna manera he tenido que ver con la promoción de la buena música, llámese como se llame o hágase donde se haga, alcanzar semejante proyección ha sido gracias a nuestro acercamiento al rock. Recuerdo de nuestros inicios en Radio Progreso, hace ya 40 años, cuando en el programa Perspectiva junto con mi hermano Jorge Gómez, presentamos a clásicos del género desde Jimi Hendrix hasta Led Zeppelín. Pero una vez, cuando presentamos el disco In the court of the Crimson King, específicamente a la canción que le da título a este disco del grupo inglés King Crimson, recibimos un memorable e inesperado telegrama dirigido al programa.

Era nada menos que de Marta Valdés, extasiada por lo que había escuchado en Perspectiva de King Crimson, gesto que obviamente me ratificó el buen sentido del camino escogido, hace ya, como les dije, 40 años. Y así entre peripecias y experiencias múltiples en torno a la música contemporánea, hemos llegado al Submarino Amarillo para presentar este DVD de Haydée Milanés, editado por Bis Music.

Todos los que estamos aquí, trabajamos en el mundo del Arte, vivimos de alguna que otra manera del Arte. Pero en realidad, solo los elegidos, viven para el Arte.

La palabra Arte se ha banalizado tanto, se ha vulgarizado tanto que hasta ha extraviado su milenario acento místico. Lo más común del mundo es que dos mujeres de la cuadra al saludar a una nueva vecina, comenten: “Ella es artista. Me parece que es cantante.” Y así transcurre nuestra vida por estos tiempos, lo cual no quiere decir que sea lo esencial en la vida.

Entre nuestras convicciones más firmes, se encuentra aquella donde reconozco que el hecho artístico puede llegar a ser de tal magnitud que llegue a sacudirnos profundamente. De todos modos, seguro que cada uno de nosotros, conoce a alguna muchacha que se dedique a cantar como profesión. Y realmente lo hace bien. Es afinada. Tiene un acogedor timbre de voz, y si además es bonita y agradable, mucho mejor para su carrera. Pero la concreta, es que esta experiencia no llega mucho más allá de pasar un buen momento cuando se le escucha cantar. En cambio, hay intérpretes como Haydée Milanés que cuando nos canta, está provocando un impactante acercamiento al Arte. Desde la forma en que se para ante el micrófono, segundos antes de cantar; desde esa mirada que declara la mayor sensibilidad a punto de conmovernos. Escuchar semejante voz es convertirnos de ipso facto en creyentes de un mensaje que afirma la continuidad del amor más allá de la vida. Tal es la pasión que nos trasmite Haydée durante el acto de cantar y lo consigue todavía más cuando versiona los clásicos de Marta Valdés. Es la combinación perfecta que nos permite expresar con las palabras más llanas y sencillas, tomadas del lenguaje cotidiano de nuestro pueblo: “Caballeros, esto sí es cantar. Lo demás es bobería.”

Finalmente, cuando fuimos espectadores del concierto aquí recogido en este DVD, nos quedamos tan asombrados como quedarán ustedes al presionar el botón de play. Es tener de una vez y por todas, la certeza de que cantar constituye un acto de fe. Un acto de fe en el mejoramiento humano por el cual clamaba nuestro Apóstol. Disfrutar del Arte de Haydée Milanés, es colocarnos en el lugar y en el momento adecuado para poder llegar a sentirnos mejores seres humanos.

Próximos Eventos

No se encontraron eventos programados

Galerías